lunes, 24 de febrero de 2014

Subastando mi alma...

Un diablo, un coleccionista, una mujer que había perdido la suya, un viejito al que le gusta colgarlas, un teólogo que la necesitaba para una práctica, un incrédulo al que le sobraba dinero, una compradora compulsiva, un amigo que la quería para devolvérmela...
Tú, que te la llevaste, sin que te la ofreciera,
Tú, el que la tenía sin pedírmela,
Tú con mi alma, y yo, con la tuya...