sábado, 11 de mayo de 2013


Esta no es una carta, es un desahogo de conflictos.
Bendecida, afortunada, suertuda, destinada, correspondida ¿Cómo sentirme hacia tí, por tí?  ¿A quién, a qué, en dónde agradezco por tí?
Otro día de las madres, ya no hay disfraz de velita, toalla bordada, porta-retrato de diamantina, bailable, creo que ya crecí, crecimos juntas, pero separadas, pero unidas. ¿Qué te hago, qué te digo, qué te compro?
Tú pasas, si saber lo qué pasas, pasas luz, pasas vida, pasas amor, pasas lágrimas, pasas pasión, y yo sé que pasas sin saber que pasas. ¿Qué eres, quién eres?
A veces, me gusta agarrar tus manos, pequeñas, tus manos que guían, tus manos que sueltan, tus manos que aprietan, tus manos que no ahorcan, tus manos que hablan más que tu voz, tus manos... ¿Qué hacen, qué es?
Y cuando expresas, lo que piensas, lo que sientes, lo que quieres, utilizas las palabras perfectas, para el momento perfecto, palabras que expresan inteligencia ¿Qué sabes, qué ignoro?

Conflictos sin respuestas que no me quitan el sueño, por que te tengo a tí, a mi mamá.